- Llega temprano a Salvador Dalí Figueres: El museo se llena rápidamente, sobre todo a media mañana. Visítala justo después de la inauguración para contemplar las obras de Salvador Dalí con menos codazos fotobombarderos.
- Comprende el surrealismo de Salvador Dalí antes de precipitarte: El surrealismo de Dalí es estratificado, juguetón e intencionadamente confuso. Dale tiempo a cada pieza; las imágenes dobles y las formas ocultas a menudo sólo aparecen tras una mirada lenta.
- Ángulos de cambio: Muchas obras cambian de significado dependiendo de dónde te sitúes. Dalí diseñó este museo como un escenario, así que muévete y deja que el arte se reorganice por sí mismo.
- Las instalaciones no son opcionales: Los cuadros atraen multitudes, pero habitaciones como la instalación de Mae West son esenciales para comprender la imaginación de Dalí más allá del lienzo.
- Spot Gala, la musa recurrente: La esposa y musa de Dalí aparece por todo el museo. Encontrarla se convierte en parte de la experiencia.









