Planifica 2-3 horas en torno al horario del Museo Salvador Dalí para ver lo imprescindible: Las instalaciones teatrales de Dalí, la Sala Mae West y la icónica cúpula geodésica. Empieza en el piso de arriba, desciende en espiral por las galerías principales y termina en el patio.
Si te quedas 3-4 horas, puedes ir más despacio e ir más allá de lo más destacado. Vuelve a visitar las ilusiones ópticas, explora las primeras obras menos conocidas de Dalí, pasa un rato en la exposición Joyas de Dalí y quédate en el patio. Es una visita sin prisas que se ajusta perfectamente al horario de apertura habitual del Museo Dalí.
